martes, 1 de septiembre de 2009

¿Distraido, yo?

Me acusan de ser distraído, y... sí, tienen razón.
Estoy en Córdoba visitando a familiares. Es de noche, está lindo, así que salimos a comer algo por ahí, algún lugar en el centro. Mientras caminamos por la peatonal, hablando sobre quién sabe qué, ocupado (distraído) como estaba en la triple tarea de caminar-hablar/escuchar-esquivar a todo aquel que no mira por dónde va (como moi), se me cruza algo, un objeto, medio borroso, a dos centímetros de la cara. Pego el manotazo y lo agarro para que no moleste y así poder seguir tranquilo. Ni se me ocurrió pensar qué corno era eso hasta que noté que mis primas se frenaron y se me quedan mirando, entonces me miro la mano y, ¿qué es lo que tengo? Una rosa.
Si me pregunté en ese momento cómo es que llegó a mí y cómo es que se me cruzó una en esas circunstancias, no lo recuerdo, porque en ese instante en que me miré la mano alguien me interrumpió, alguien detrás mío dijo:
—¿La vas a comprar, flaco?
Y me doy vuelta para encontrarme a este tipo, con un canasto lleno de flores, mirándome raro, con curiosidad, como si estuviese poco cuerdo, como si hubiera tomado una de sus flores sin pensar en pagarle.
Así que ahí estoy, flor en mano, éste que me mira fijo, esperando alguna especie de respuesta, y mis primas que se matan de risa. ¿Qué hago? ¿Qué opciones tengo?
1. ¿Me hago el fantástico, muerdo la rosa y me mando unos pasos de malambo (¡óle!)? No, no solucionaría nada.
2. ¿Lo miro medio de reojo y poniendo voz tipo Sandro o cacho Castaña (tengo que buscar mejores ejemplos) le digo "una rossa para la flor más linnda"? Tampoco. Porque... ¡mirá si funciona!
3. ¿O la hago simple y salgo corriendo antes de que piense algo raro? —porque está clarísimo que el que piensa raro es él, ¿no?
Por suerte se me ocurrió una cuarta opción: le devolví la flor mientras me hacía un poco el indignado, ("pero qué hacé', che"), y me fuí, sin daño alguno. Y sí, hay que tener cara.
Lo mejor es que esa misma noche, mientras comíamos algo cerca del lugar donde pasó todo, ¡me volvió a pasar! ¡y con el mismo tipo! Pero qué pedazo de nabo: estabamos sentados, charlando, cuando se me aproxima desde un costado otra flor (¡me persiguen!), estiro el brazo para tomarla de nuevo, de distraído nomas, pero esta vez me frena un "¡epa! ¿otra vez, flaco?".
Una lástima, no me dio tiempo a mostrarle lo bien que bailo malambo.

6 comentarios:

Chipi dijo...

" hablando sobre quién sabe qué, ocupado (distraído) como estaba en la triple tarea de caminar-hablar/escuchar-esquivar a todo aquel que no mira por dónde va (como moi)"
me suena extremadamente familiar la situación...


me morí con tus "opciones" jajaja

besos señor del mate

pily dijo...

jaja tomaste una buena opcion, cualquiera de las otras 3 hubiese sido medio rara...

Pau dijo...

Seguramente te estaba siguiendo. Quería que le dediques la flor para el más lindo.

Nicolás dijo...

Termino el baile y les respondo...

chipi: creo que todos pasamos por eso, pero no decimos nada... porque estamos caminando.
ah, lindo título, pasé de ser un "che vos" a "señor". grazie.

pily: agradezco siempre que se me ocurriera esa, ¡sino voy fritooooo!

pau: sí, pero no importa qué tan bien le quedase la barbita, no era mi tipo. "Ni ese tipo ni ningún tipo".

Flores y mates para todas.

Anónimo dijo...

Nico, la verdad estoy sorprendido. SI A VOS ESTAS COSAS NO TE PASAN!.

Con respecto al manotazo, hay una polilla que se esta cagando de risa, porque no tuviste la misma reaccion.

En cuanto a las opciones, anduviste barbaro!, si elegias cualquier otra, ibas a ser el blanco del resto de los asados que le quedan a este año.

Abrazo gigante y avisa la proxima vez que vengas a Cordoba.

Nicolás dijo...

jajaja
Yo también estoy sorprendido, pero no por lo mismo que vos, sino porque si me siguen pasando a mí, ¡¿qué le queda a los demás?! ¡No puede ser que siempre lo mismo, que parece que me buscan y que...!
ok ok, calmate. Contá hasta diez...
uno...
dos...
tre-- ¡pero la RE PUT...!

Abrazo che, y si voy a Cba te aviso. Tengo tu número guardado en el celu. Contacto: Anónimo. jejejeje