sábado, 12 de septiembre de 2009

Un número equivocado

(entre Luciano y Marcos)

—¿No te parece que muchas veces pensamos siempre en lo mismo?
¿Cómo?
Que parece que estamos encerrados en un pequeño círculo: a cada uno, al comienzo, se le asignan un par de ideas e intereses y con eso te la arreglás por el resto de tus días.
¡Upa!, te viniste melancólico, che.
No no... no creo, no.
Ok, escuchá esto... y poné la pava de paso.
Dale.
El otro día me llamó una chica... equivocado.
Obvio.
No te hagás el vivo (ríe). Lo que me pareció un poco raro es que me llamó al celular, no al fijo.
Bueno, tampoco es tan raro. Si te ponés a pensar en la cantidad de números que tienen los celulares, me sorprende que no pase más seguido.
Pero para algo sirve la lista de contactos.
Sí, pero a cada número lo tenés que marcar al menos una vez.
No precisamente, pero--
Sabés a lo que me refiero. La mayoría de las veces tenés que hacerlo vos.
Ok, sí, puede que sí. (Pausa). Sabés que me hizo pensar en qué pasaría si--
--¿Si te quedabas hablando con ella? ¿No es común eso? Digo, todo está en la casualidad.
Puede ser.
No no, puede no, ES por la casualidad. ¿No leíste Rayuela? Hay un capítulo que relata cómo Horacio y la Maga jugaban a encontrarse, o algo así: decían que se encontrarían tal día a tal hora, creo, pero no se daban el lugar. Entonces, si se encontraban, lo hacían por casualidad, lo que le daba mayor importancia al logro. Tiene algo de misticismo: eso pasó porque tenía que pasar.
Aah, mirá vos. Me gustó eso. (Pausa). Pero también lo pensé por el lado de una cosa, no sólo por una relación.
...
O sea, conseguir algo más que una pareja. Digo, que te llame y te consigas--
¿Un departamento? ¿Un laburo?
O una licuadora.
¡¿Una licuadora?! ¿Necesitás que te llame alguien que no conocés para que te consigas una? Pero ¡tomá!, te regalo la mía.
¡Andá a cagar! No me entendiste.
Creo que sí te entendí, y ese es mi problema (ríe).
Bueno, reíte nomás, pero no me digas que no te conté algo nuevo.
Para eso están los amigos... che, el mate no es un micrófono, pasálo.

7 comentarios:

Flori dijo...

¿Tendremos una vida guinada?


Beso =)

Franco Coba dijo...

DES-TI-NO, yo creo en el.
Abrazo!

Nicolás dijo...

flori: es por eso que "gran hermano" es como la vida real...

franco: me parece que estoy quedando como un no-creyente. Caramba. y bueno, son gajes del oficio jeje

Saludos

Anahi dijo...

Yo creo en la causalidad...
Saludos!

P/D: Ahh, qué cita te mandaste!

Analía dijo...

Por que no probas de salir del circulo, total sigue siendo destino...
TQM nos vemos.

ceci dijo...

Eso me hace acordar a una película que no me acuerdo cuál es (qué frase tan pelotuda). Pero la mina escribía su número de teléfono en un libro (creo) y él en un billete y después se encontraban porque habían encontrado ambas cosas... Bueno, sí, un quilombo jaja.
La cosa es que sí, creo que hay casualidades. Pero no creo en el destino.

PD: que bronca que me da cuando uno se queda mucho tiempo con el mate. Leí esa parte y me acordé, y además me dieron ganas de tomar mates. Lo tenía que decir jaja.

Nicolás dijo...

Ahora sí, con uds... yo jeje

anahí: el grupo se agranda, jajaja.
Y te comento que me sonrojé un poco con esa posdata.

analia: voy a probar, ¿quién sabe?, a lo mejor me va bien.

ceci: como te dije hace poco, conozco esa película, pero no me acuerdo del título, solamente que el libro es de Gabriel G Márques.

Saludos a todos